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Guía · Vapor

Qué es el steampunk

El steampunk imagina un pasado en el que el vapor y la mecánica de precisión mandan sobre la electrónica. Te contamos de dónde sale, cómo se reconoce y por dónde empezar.

Taller steampunk con maquinaria de latón y tuberías

El steampunk es una corriente estética y narrativa que imagina un mundo en el que la máquina de vapor, el latón y los engranajes siguen mandando en pleno siglo XXI, o en el que el siglo XIX consiguió, a base de ingenio mecánico, lo que nosotros logramos con electrónica. Es ciencia ficción con levita, anteojos de aviador y mucho remache a la vista.

El steampunk en pocas palabras

Piensa en una ciudad victoriana cubierta de humo, con dirigibles sobre los tejados, autómatas de servicio y inventores que presumen de sus aparatos en el salón. Esa es la imagen que casi todo el mundo asocia con el género. Lo que lo distingue de otras fantasías retrofuturistas es que la tecnología se ve, se oye y se toca: palancas, manómetros, tuberías y relojería en lugar de pantallas táctiles.

Otra clave es el tono. El steampunk mezcla la aventura con una nostalgia selectiva por la época victoriana y eduardiana: se queda con la elegancia, la curiosidad científica y el espíritu explorador, y suele mirar con ojo crítico el colonialismo, la desigualdad y la contaminación que también trajo la industrialización.

De dónde viene el término

La palabra se acuñó en 1987, cuando el escritor K. W. Jeter, en una carta a una revista del sector, bromeó con la idea de bautizar como «steampunk» a las novelas de ambientación victoriana que escribían él y algunos amigos. El «punk» era un guiño al cyberpunk, que entonces estaba en pleno auge; el «steam» recogía la energía del vapor.

Por supuesto, las historias existían antes que el nombre. Julio Verne y H. G. Wells habían imaginado submarinos, cañones lunares y máquinas del tiempo en el propio siglo XIX, y a lo largo del siglo XX otros autores retomaron ese aire. La novela La máquina diferencial, de William Gibson y Bruce Sterling (1990), popularizó la idea de una Inglaterra victoriana en la que los ordenadores mecánicos de Charles Babbage sí llegaron a construirse.

Rasgos que lo hacen reconocible

No hay una lista oficial, pero casi todas las obras y los looks steampunk comparten algunos ingredientes:

  • Tecnología visible: engranajes, válvulas, calderas y cables a la vista, a menudo con un acabado de latón, cobre o madera.
  • Época victoriana o equivalente: sombreros de copa, corsés, chalecos, relojes de bolsillo y un lenguaje algo ceremonioso.
  • Inventores y exploradores: protagonistas curiosos, aeronautas, científicos excéntricos y piratas del aire.
  • Una historia alternativa: el mundo cambia porque cierta invención llegó antes de tiempo o funciona de otra manera.
  • Artesanía: se valoran los objetos hechos a mano, reparados y personalizados.
Reloj de bolsillo con mecanismo visible, un clásico del steampunk
El reloj de bolsillo con mecanismo visible es uno de los símbolos del género.

Libros, cine y videojuegos

En literatura, además de los clásicos ya citados, el género se ha ramificado en novela juvenil, aventura y misterio. En España, Félix J. Palma llevó el gusto por lo victoriano y lo fantástico a un público amplio con El mapa del tiempo, y hay una escena activa de autores y editoriales independientes.

En pantalla, el steampunk se ha movido entre la animación japonesa (El castillo en el cielo, El castillo ambulante), el cine de aventuras (La liga de los hombres extraordinarios, Wild Wild West) y las adaptaciones de novelas como Mortal Engines. En videojuegos, la saga BioShock Infinite, Dishonored o Arcanum tomaron prestados sus decorados.

Moda, objetos y comunidad

Fuera de la ficción, el steampunk también es una subcultura de aficionados: gente que fabrica sus propios gadgets, modifica objetos cotidianos con apliques de latón y se reúne en convenciones, mercadillos y paseos en tema. De ahí sale la moda steampunk, que combina prendas históricas con piezas de aviador, ingeniero o explorador. Si te apetece llevarlo al terreno práctico, tenemos una guía para montar tu disfraz steampunk paso a paso.

Engranajes metálicos de estilo steampunk
Los engranajes son el motivo gráfico por excelencia del steampunk.

Géneros vecinos: no los confundas

El steampunk tiene primos cercanos que a veces se mezclan en las conversaciones. El dieselpunk se inspira en el periodo de entreguerras y la Segunda Guerra Mundial, con motores diésel, art déco y estética más industrial. El clockpunk se ambienta en el Renacimiento y funciona a base de relojería y poleas. El cyberpunk, en cambio, mira al futuro cercano, con redes, corporaciones y tecnología digital.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa steampunk?

Viene de «steam» (vapor) y «punk», un guiño al cyberpunk. Designa historias y estéticas que imaginan una tecnología movida por vapor y mecánica en un mundo de inspiración victoriana.

¿Cuándo nació el steampunk?

El nombre se usó por primera vez en 1987, aunque muchas obras anteriores ya tenían ese espíritu. Se consolidó como género en los años noventa.

¿El steampunk es solo para disfrazarse?

No. Es sobre todo un género de ficción y una estética, y el disfraz es una de sus expresiones. También abarca literatura, diseño, bricolaje, música y videojuegos.

¿Por dónde empiezo si quiero conocer el género?

Con una novela como La máquina diferencial o una película de animación como El castillo en el cielo. Son dos puertas de entrada muy distintas, y con ellas ya se entiende bien el atractivo del género.

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